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Ex-drogadicto, quincallero ambulante, , poeta autentico a pesar de sus batallas con las reglas elementales de la sintáxis y la gramática, amigo entrañable, doble y antagonista, alquímica joya de gran precio escondida en el Sur del Bronx, José Luis Colón Santiago ocupa un lugar crucial en la historia del desarrollo de la poesia de la diaspora puertorriqueña en NY. Ofrezco este poema, originalmente publicado en la revista Taller al Aire Libre en 1988, que me he tomado la libertad de editar mínimamente, Considero que es de una vigencia espeluznante, dada la situacion actual de anomía total en Puerto Rico y su relacion anta/agónica con aquellos que sin vivir en el suelo patrio todavía se consideran puertorriqueños.
Alfredo Villanueva Collado
José Luis Colón Santiago
Puerto Rico. 1945-2002
Alguna vez
tendrá que ser mentira.
Si alguien dijera:
una isla se hundió en el océano,
contestaría:
esa es mi patria,
llenándose de raíces
por un costado.
Si alguien dijera
un país ha sido liberado
y solda las cadenas a su llanto
diría:
esa es mi patria.
Tendré que decirte:
estoy renunciando a tu cansancio.
Si alguien dijera
se mudó el planeta
y un pedazo de su ser
quedó oscuro en el abismo
contestaría:
esa es mi patria,
balanceando su estatua
como puta apestosa a colorete.
Si fuera que la esclavitud te diera todo,
la felicidad que amas te sacudiera
y fuera que tú no tienes tripas
y en tu vacío te agarras de otras manos,
entonces entendería.
Pero si alguien dijera:
hay un país que viste de invierno su verano
contestaría:
esa es mi patria en su circo.
Fui a tus playas.
Te quise escudriñar por todos lados.
Por las verijas también quise buscarte
pero tu dios se había suicidado.
Si alguien dijera
hay un país que se quedó sin día
contestaría:
esa es mi patria
que regaló su estrella.
Fui a tus playas.
Me corrieron mis hermanos como a extraño.
Quise besarte, me acribillaron las palabras.
Busqué mi acento, me negaron las sílabas.
Mi pecho lleno de amor fue desinflado,
mi pasión perseguida hasta el aeropuerto.
Si alguien pregunta: ¿tienes tú patria?
contestaría:
mi patria es ese copito de hielo
que congela y obliga a protegerse.
En él, robustos se crían mis muchachos.
No tengo tiempo para palmeras ni islas del encanto.
Si alguien dijera:
tu patria se hundió en el Caribe
contestaría:
bromeas, mi patria vive en Norteamérica.
Edición AVC, 2006
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